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Cómo prevenir las hemorroides: recomendaciones basadas en la evidencia

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    ONE step
  • 28 ene
  • 3 Min. de lectura


Las hemorroides son una patología muy frecuente que afecta a un gran número de personas a lo largo de su vida. Aunque en muchos casos pueden tratarse sin cirugía, la prevención es una de las estrategias más eficaces para reducir su aparición, evitar el empeoramiento de los síntomas y disminuir la probabilidad de recurrencias.

La prevención de las hemorroides se basa fundamentalmente en modificar hábitos intestinales y de estilo de vida, siguiendo recomendaciones respaldadas por guías clínicas y sociedades científicas.



¿Por qué aparecen las hemorroides?

Las hemorroides se desarrollan como consecuencia de un aumento de la presión en el canal anal, que provoca la dilatación y el desplazamiento de los cojinetes vasculares normales del ano.

Entre los factores más relacionados con su aparición se encuentran:

  • Estreñimiento crónico

  • Esfuerzo repetido al defecar

  • Permanecer mucho tiempo sentado en el inodoro

  • Dieta pobre en fibra

  • Sedentarismo

  • Embarazo

  • Sobrepeso

Conocer estos factores permite actuar de forma preventiva.




Medidas eficaces para prevenir las hemorroides


1. Mantener una correcta hidratación

Una ingesta adecuada de líquidos favorece la formación de heces más blandas y fáciles de evacuar.

Recomendación general:

  • Beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día, salvo contraindicación médica.

Una hidratación insuficiente se asocia a heces duras y mayor necesidad de esfuerzo durante la evacuación.


2. Aumentar el consumo de fibra en la dieta

La fibra dietética es uno de los pilares fundamentales en la prevención de las hemorroides.

Beneficios de la fibra:

  • Aumenta el volumen de las heces

  • Mejora el tránsito intestinal

  • Reduce el esfuerzo al defecar

Alimentos ricos en fibra:

  • Frutas (kiwi, pera, manzana, ciruelas)

  • Verduras

  • Legumbres

  • Cereales integrales

  • Frutos secos (con moderación)

Las guías clínicas recomiendan un consumo aproximado de 25–30 g de fibra al día.



3. Evitar el estreñimiento y el esfuerzo al defecar

El estreñimiento es uno de los factores más claramente asociados al desarrollo de hemorroides.

Recomendaciones prácticas:

  • No retrasar el deseo de defecar

  • Evitar empujar de forma prolongada

  • No permanecer más de 2–3 minutos sentado en el inodoro

El hábito de “esperar” en el baño leyendo o usando el móvil aumenta la presión anal de forma innecesaria.


4. Establecer hábitos intestinales regulares

Intentar acudir al baño a una hora similar cada día puede ayudar a regular el tránsito intestinal.

Es recomendable:

  • Escuchar las señales del cuerpo

  • Evitar rutinas forzadas

  • Favorecer un entorno tranquilo y sin prisas


5. Realizar actividad física de forma regular

La actividad física mejora el tránsito intestinal y reduce el estreñimiento.

Ejemplos recomendados:

  • Caminar a paso ligero

  • Natación

  • Ejercicio moderado y regular

El sedentarismo se asocia a mayor riesgo de estreñimiento y patología hemorroidal.


6. Control del peso corporal

El sobrepeso y la obesidad se relacionan con un aumento de la presión abdominal, lo que puede favorecer la aparición de hemorroides.

Mantener un peso saludable forma parte de la prevención global.


7. Evitar el uso innecesario de laxantes

El uso crónico de laxantes estimulantes puede empeorar el funcionamiento intestinal a largo plazo.

Si existen dificultades persistentes para evacuar, es preferible:

  • Corregir la dieta

  • Ajustar hábitos

  • Consultar con un profesional sanitario



¿Pueden prevenirse completamente las hemorroides?

No siempre es posible prevenirlas al 100 %, especialmente cuando existen factores no modificables como el embarazo o la predisposición individual. Sin embargo, seguir estas recomendaciones reduce de forma significativa el riesgo de aparición y de empeoramiento de los síntomas.



¿Cuándo consultar con un especialista?

Es recomendable consultar con un especialista cuando:

  • Aparece sangrado anal persistente

  • Existe dolor intenso o empeoramiento progresivo

  • Los síntomas no mejoran con medidas higiénico-dietéticas

  • Existen dudas sobre el diagnóstico

Una valoración médica permite confirmar la causa de los síntomas y plantear el tratamiento más adecuado.


La información de este artículo se basa en recomendaciones de guías clínicas y consensos de sociedades científicas, entre ellas la American Society of Colon and Rectal Surgeons (ASCRS), la European Society of Coloproctology (ESCP) y revisiones clínicas actualizadas.

 
 
 

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